Cierre de Fate: la CGT culpa al Gobierno y Milei ve una conspiración para perjudicarlo

Cierre de Fate: la CGT culpa al Gobierno y Milei ve una conspiración para perjudicarlo

Para la central obrera la situación de FATE se debe al “fracaso del plan económico”. El Ejecutivo, enojado por los 920 despidos justo antes de tratar la reforma laboral.

 

En la conferencia de prensa de este miércoles en la que confirmó el paro contra la reforma laboral, la CGT también se refirió al cierre de Fate, atribuyéndolo al “fracaso del plan económico del Gobierno”.

En tanto, voces del Poder Ejecutivo responsabilizaron a los sindicatos, puntualmente al Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA), pero también abonaron una extraña teoría conspiracionista -de la que el propio presidente Javier Milei se hizo eco- según la cual Fate -que está en crisis desde hace más de un año- habría concretado la decisión de cerrar y despedir 920 trabajadores esta semana para perjudicar al oficialismo en el debate de la reforma laboral previsto para este jueves en la Cámara de Diputados

El secretario general de la CGT Jorge Sola, subrayó que el país atraviesa una crisis socio laboral profunda, evidenciada en la pérdida de “300 mil puestos de trabajo formales en los últimos dos años”, la desaparición de “más de 21 mil pymes” y, ahora, el cierre de Fate, que dejó a “casi 1000 trabajadores” desempleados.

También aseguró que se pierden “400 puestos de trabajo formales cada día” y que la industria opera con “menos del 50%” de su capacidad instalada, factores que vinculó con la “apertura indiscriminada de la importación”.

El Gobierno, Fate, los «trostkos» y las conspiraciones

En tanto, la Casa Rosada apuntó, como es usual, contra los gremios. “Lamentamos que una parte de la política y de los sindicatos con ideologías extremas hayan llevado a la empresa a una situación terminal”, le dijo una alta fuente del Poder Ejecutivo a Infobae.

La CGT confirmó oficialmente el paro de este jueves y habló de Fate.

La alusión tuvo como destinatario al SUTNA, conducido por el sindicalista de izquierda Alejandro Crespo, que en más de una ocasión paralizó las plantas de las tres empresas fabricantes del país -Fate, Pirelli y Bridgestone- por reclamos salariales.

El mismo funcionario habría dicho: “A mí me sorprende muchísimo que esto se haya anunciado el día anterior al tratamiento de la reforma”. Y minutos después, el presidente Javier Milei tuiteó, fiel a su estilo ligero: “¿Conspiranoico yo? Fin».

Por su parte, el director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) e integrante del equipo económico que comanda Luis Caputo, el locuaz Felipe Núñez, atribuyó a que la situación de la compañía se llegó por el “sistema laboral” actual. “A Fate lo fundieron los sindicatos trostkos (sic), háganse cargo nefastos”, marcó a través de una publicación en su cuenta de X.

Respecto de la confirmación del paro contra la reforma laboral, la CGT aseguró que “no se entregarán las conquistas laborales”, y advirtió que “este es el comienzo”.

La CGT y la reforma laboral

En la conferencia de prensa realizada en la sede de Azopardo 802, el triunvirato cegetista hizo un nuevo “llamado a la reflexión” a los diputados para que tengan “responsabilidad política” y no apoyen el proyecto oficial con el fin de “representar a los trabajadores, que también los votaron”.

Los sindicalistas enfatizaron que el paro general será “contundente” y que buscan que “no haya nadie en la calle” como muestra de rechazo a la iniciativa del oficialismo, que ya obtuvo media sanción en el Senado. Destacaron asimismo que la medida de fuerza es apoyada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que ya garantizó a la CGT su adhesión.

Para Sola, la reforma laboral implica una “gran transferencia de recursos económicos” desde los trabajadores hacia los empleadores, y el debilitamiento de los derechos laborales en Argentina.

A la vez, afecta “tres ejes fundamentales: lesiona derechos individuales, debilita derechos colectivos de los gremios y promueve una transferencia monetaria significativa a los empleadores”. 

En ese sentido, el lider sindical planteó que “ese solo detalle significa la transferencia de 6.000 millones de dólares anuales al sector de los empleadores, que van a ir al sector financiero”.

Algo similar expresó Cristian Jerónimo, otro de los cotitulares de la CGT, quien consideró que el proyecto tiene una orientación “regresiva”, prioriza la quita de derechos tanto colectivos como individuales, y busca “debilitar a las organizaciones sindicales e inclusive desfinanciarlas con el objetivo de flexibilizar las condiciones laborales».

Y concluyó: “Uno a veces no encuentra palabras para decir cómo se concentra cada vez más lo que tienen y cómo se degrada a los trabajadores”.

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