Los sindicatos docentes que integran la CGT anunciaron un plan de lucha durante todo agosto para reclamar mejoras salariales y denunciar la crisis del sistema educativo. Las medidas incluirán clases públicas, volanteadas, “semaforazos” y una movilización al Palacio Pizzurno, pero no contemplarán paros.
El anuncio fue realizado en la sede de la central obrera por el secretario de Políticas Educativas de la CGT y titular de la Unión Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero, junto a los cosecretarios generales Octavio Argüello y Cristian Jerónimo.
Romero explicó que los gremios resolvieron no interrumpir las clases para respetar la Ley 27.802 de Modernización Laboral, que considera esencial a la educación y establece la obligación de garantizar servicios mínimos del 75% durante una huelga.
Aunque UDA presentó una impugnación judicial contra esa normativa, el dirigente señaló que la organización acatará las reglas mientras se resuelva el planteo. “Tenemos esperanza de que los jueces estén del lado de los trabajadores, pero mientras esto ocurre, y aunque no estemos de acuerdo, vamos a ser respetuosos de las normativas vigentes”, afirmó.
Sin embargo, Romero aclaró que los docentes se sumarán a una eventual medida general de la central obrera. “Si hay un paro general de la CGT, los docentes vamos a parar y a llenar la calle”, advirtió.
El plan comenzará con actividades dentro de las escuelas para explicar a estudiantes y familias la situación del sistema educativo. También habrá volanteadas y “semaforazos” en distintos puntos del país, mientras que la última semana de agosto se realizará una movilización frente al Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación.
Romero denunció una “profunda crisis educativa en todos los niveles” y cuestionó que el salario inicial docente permanezca en $500.000, por debajo de la línea de pobreza. “La última reunión de la Paritaria Nacional Docente, que prácticamente desarticuló el Gobierno nacional, fue en abril y el salario inicial quedó en 500 mil pesos”, sostuvo el titular de UDA.
El dirigente aseguró que el funcionamiento del sistema depende del esfuerzo de sus trabajadores. “El sistema educativo argentino lo sostenemos los trabajadores de la educación, con ausencia casi absoluta del Gobierno nacional y de los gobiernos provinciales”, afirmó.
Los reclamos fueron respaldados por la secretaria general de SADOP, Marina Jaureguiberry; el titular de la Confederación de Educadores Argentinos, Fabián Felman; y el secretario general de FEDUN, Daniel Ricci.
Por su parte, Argüello anticipó una profundización del conflicto sindical. “Es inminente que vamos a una gran marcha federal y un gran paro nacional. Esto no lo vamos a arreglar solo con conversaciones”, aseguró.
Jerónimo también cuestionó al Ejecutivo por exigir el cumplimiento de la reforma laboral mientras desoye otras normas. “No cumple con la Ley de Financiamiento Universitario y después nos dicen que tenemos que cumplir con una ley de reforma laboral que es totalmente regresiva y negativa”, señaló.
El dirigente afirmó que la CGT mantendrá sus protestas hasta que se modifique la política oficial. “No vamos a parar hasta que haya un cambio de rumbo político y económico”, concluyó.






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