Se sumará a la quita de la baja de los aportes a las obras sociales que se había concretado en el texto llevado al Senado. Sí se mantendrá el tope del 2%.
Por: Gonzalo Magliano.
En medio de las negociaciones frenéticas que llevan a cabo este miércoles en el Senado, el Gobierno mantendrá la obligatoriedad de la cuota solidaria, clave para el financiamiento de los sindicatos. El texto llevado al recinto establecía que pasaba a ser voluntaria a partir del 1 de enero de 2028 pero con este cambio se alcanzó la aprobación de la reforma laboral.
No es un cambio menor. La cuota solidaria es una de las mayores fuentes de financiamiento de los sindicatos. Si pasa a ser voluntaria, podrían bajar drásticamente. En estos momentos, el Gobierno está cediendo en este punto, según confirman a Ámbito las tres partes negociadoras: el oficialismo, senadores aliados y la CGT. Sin embargo, nada está seguro "hasta que se vote...", advierten cerca de uno de los hombres fuertes de la central obrera.
Lo que sí se mantendrá sería el tope del 2%, porcentaje máximo que se puede descontar de un salario, según confirman a este medio fuentes sindicales. Sería un recorte, pero no tan duro sí se concretara el carácter voluntario de la cuota solidaria, como impulsa el ministro desregulador Federico Sturzenegger, el funcionario más antisindical del Gobierno.
De qué trata la cuota solidaria
La importancia de la cuota solidaria se debe a la magnitud de los fondos que genera y la lógica de representación del modelo sindical argentino. Se trata de un porcentaje que todos los trabajadores registrados, afiliados o no, aportan al funcionamiento de las estructuras sindicales. No es caprichoso este carácter, afirman desde la CGT. Esto es así porque luego se negocian las condiciones laborales para todo el sector. De volverse voluntaria, no sólo se perderían fondos, sino también poder para discutir con el sector empresarial.
De todas maneras, las negociaciones continúan en el Senado y podría haber más sorpresas. En los pasillos se ve ir y venir al ministro del Interior, Diego Santilli, para escuchar "sugerencias" e intentar lograr consensos. La CGT se ilusiona con más cambios y lo intentará hasta último momento, aunque públicamente rechace la reforma laboral en su totalidad.
Más temprano, uno de los hombres fuertes de la central, Andrés Rodríguez (UPCN), adelantó que las negociaciones estaban dando algunos frutos. "Entendemos que hubo cambios aparentemente favorables hacia el movimiento sindical, pero bueno, nosotros de cualquier manera rechazamos totalmente este proyecto", aclaró.



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