El secretario adjunto de Camioneros Pablo Moyano se mostró junto a Gustavo Ferreira, el trabajador de recolección brutalmente golpeado en el playón de Urbasur, en un gesto que expone la profundización de la interna sindical, la disputa por el control de las comisiones internas y el cuestionamiento directo al poder de José “Teta” Garnica y a la conducción de Hugo Moyano.
En medio de una interna sindical cada vez más áspera dentro del gremio de Camioneros, Pablo Moyano volvió a la escena pública con un gesto de fuerte contenido político y gremial. El secretario adjunto del sindicato recibió en su oficina y se mostró junto a Gustavo Daniel Ferreira, el trabajador de recolección de residuos que fue brutalmente golpeado hace una semana en el playón de la empresa Urbasur, en lo que se interpreta como un desafío directo tanto al secretario de Rama José “Teta” Garnica como a la conducción que encabeza su padre, Hugo Moyano.
El encuentro tuvo como eje expresar su solidaridad a Ferreira, chofer de camiones de 50 años y virtual candidato a delegado, quien denunció haber sido víctima de una agresión múltiple en su lugar de trabajo cuando justamente intentaba presentarse como candidato opositor a Garnica. Según relataron fuentes gremiales, Moyano expresó su respaldo al trabajador y repudió la violencia sufrida, en un contexto donde la disputa por el control de las comisiones internas de recolección de residuos escala a niveles inéditos.
El ataque ocurrió el lunes 20 de enero, alrededor de las 6:45 de la mañana, en el playón ubicado en Brandsen 2720, perteneciente a la empresa Fantasía Urban Sur (Urbasur). De acuerdo a la denuncia presentada ante la Comisaría Vecinal 04-A de la Policía de la Ciudad, el conflicto se inició tras una discusión verbal en la que Garnica le habría advertido a Ferreira: “Te vas a ir de acá”. Minutos después, la situación derivó en una golpiza en la que intervinieron al menos cuatro compañeros de trabajo.
Los agresores fueron identificados como Juan Cisnero, Matías Silva, Jonathan Acosta y Juan Bravo, aunque las actuaciones indican que hubo otros participantes con un rol menos activo. Ferreira sufrió lesiones de gravedad: golpes en la cabeza, pérdida de muelas y una lesión en el ojo izquierdo. La delegada Camila Angélica Epeloa intentó interceder para frenar la agresión, tras lo cual los atacantes se retiraron del lugar.
La empresa reaccionó con una medida contundente. Tras analizar las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, Urbasur envió más de 20 telegramas de despido a los trabajadores involucrados. Desde el sector explicaron que en la actividad rigen normas estrictas contra cualquier hecho de violencia, como forma de preservar la convivencia laboral en un ámbito históricamente sensible.
El caso es investigado por el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, a través de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.º 35. Aunque inicialmente la causa fue caratulada como “Lesiones en riña”, fuentes judiciales no descartan que se recaratule como “Tentativa de homicidio”, en función de la gravedad de las lesiones que determine el examen médico legal. Además, la Policía de la Ciudad dispuso la entrega de un botón antipánico a la víctima, que reside en Morón.
El episodio se inscribe en una creciente fractura interna dentro de Camioneros. Desde hace meses, se registra un repliegue de la conducción moyanista sobre un círculo reducido de confianza, con pérdida de influencia sobre las comisiones internas. En el sector de recolección de residuos, numerosos trabajadores expresan su respaldo a Marcelo “Feucho” Aparicio y rechazan la conducción de Garnica, a quien consideran impuesto «desde arriba», desde la conducción que encabeza Hugo Moyano.
Golpizas, enfrentamientos callejeros, levantamientos de comisiones internas y ahora el ataque a un candidato a delegado configuran un ambiente caldeado. La reaparición pública de Pablo Moyano junto a Ferreira no solo expone esa crisis, sino que marca un nuevo capítulo en una disputa que, lejos de cerrarse, amenaza con profundizarse en el corazón del gremio camionero.



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