Gremios "modo zen": peregrinación para evitar conflictos

Gremios

En coordinación con el Frente de Todos la dirigencia sindical disidente dio de baja cualquier actividad pasible de incidentes.

Mantenerse visibles sin caer en medidas de fuerza que pudiese utilizar el Gobierno. En ese delicado equilibrio los gremios opositores comenzaron a desplegar esta semana una metodología “zen” de baja intensidad: los aeronáuticos insistieron con una recorrida por Ezeiza y charlas con los pasajeros, en tanto que mañana los sindicatos aliados a Hugo Moyano se movilizarán en un rol secundario con organizaciones sociales de Liniers al Congreso en ocasión de la festividad de San Cayetano.

El propio Moyano predicó ayer mismo con el ejemplo. Dio de baja una concentración masiva de camioneros en las inmediaciones del estadio de Ferrocarril Oeste con la que preveía coronar una asamblea extraordinaria del gremio. La actividad se acotó a un discurso encendido frente a los cuadros dirigenciales del sindicato dentro del microestadio del club en el barrio de Caballito. En su entorno confesaron que el criterio fue también evitar una demostración callejera de mayor magnitud.

La decisión de desarmar todo el plan de conflictividad creciente que los sindicatos opositores tenían en agenda para julio y agosto no está escindida del alineamiento de la gran mayoría de ellos con el Frente de Todos. En el equipo de campaña de Alberto Fernández y Cristina de Kirchner admitieron que veían con preocupación un escenario de paros y movilizaciones masivas que pudiese servirle a la administración de Mauricio Macri para mostrarse como la contracara. Más aún: tanto los gremios como los candidatos políticos llegaron a coincidir en el temor de que hubiese incidentes, incluso alentados por eventuales infiltrados.

La muestra más cabal fue la protesta de ayer de los trabajadores aeronáuticos. De un “plan de lucha” que había arrancado el mes pasado con asambleas en los lugares de trabajo, que ocasionaron cancelaciones y reprogramaciones en los vuelos, las organizaciones resolvieron ir a la inversa de los manuales de la conflictividad para reducir la intensidad en los siguientes pasos. Así pasaron, en el caso de los pilotos (APLA y UALA), a la lectura de un comunicado al término de los vuelos. Y luego, ante las críticas del Gobierno por esa modalidad, a las recorridas por las estaciones aéreas para charlar con los pasajeros.

Ayer lo hicieron los principales gremios, como los dos de pilotos, los técnicos (APTA), los jerárquicos (UPSA) y el personal en tierra (APA), entre otros, en Ezeiza, de la misma forma en que días atrás lo habían hecho en el aeroparque metropolitano Jorge Newbery. La jornada no estuvo exenta de críticas severas y advertencias, como la de Edgardo Llano, titular de APA, quien dijo en AM 530 que el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, “puede terminar preso” por su gestión. La protesta no implicó, sin embargo, inconveniente alguno en el servicio.

Hugo Moyano.

En paralelo el Frente Sindical por el Modelo Nacional (Fresimona), que además de los camioneros de Moyano incluye a los bancarios, los mecánicos del Smata, la Corriente Federal de Trabajadores y las dos versiones de la CTA, resolvió participar de la marcha que harán mañana los movimientos sociales entre Liniers y Congreso por el día de San Cayetano. La actividad tendrá como protagonistas a la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y Barrios de Pie, el denominado “triunvirato de San Cayetano”.

El rol de los gremios disidentes, en ese sentido, será de acompañamiento y desde una posición con menor protagonismo, explicaron los organizadores. Un dirigente del Fresimona le explicó a este diario que en las deliberaciones con los movimientos sociales se descartó prolongar la marcha hasta la Casa Rosada, como llegó a especularse, para evitar un escenario de posibles provocaciones con las fuerzas de seguridad.

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