La tregua Gobierno-CGT entra en zona de riesgo: se multiplican los paros y los reclamos de gremios para reabrir paritarias

La tregua Gobierno-CGT entra en zona de riesgo: se multiplican los paros y los reclamos de gremios para reabrir paritarias

Cada vez más gremios salen a pedir la revisión de acuerdos salariales para compensar la pérdida de poder adquisitivo ocasionada por la inflación

El impacto de la devaluación sobre los precios ya empezó a activar reclamos de reapertura de paritarias en el sector privado y público. Por estas horas, varios gremios que firmaron subas en promedio del 30% salieron a pedir la revisión de los acuerdos salariales para compensar la inflación, que a fin de año superaría el 55%.

Las demandas, en algunos casos acompañadas de paros y medidas de fuerza a nivel nacional, resurgieron en el sector aeronáutico, la industria y los bancos, así como entre los docentes y estatales. Y plantean un desafío a la tregua abierta por la CGT hasta octubre para minimizar los riesgos electorales.

Tanto la cúpula de la central obrera como el sindicalismo duro se alineó con Alberto Fernández, quien se encuentra de viaje en España. Si bien en los últimos días disparó varios tuits sobre la situación económica, trata de mantener un perfil bajo tras los controles cambiarios anunciados por Macri.

"La idea es bajar un cambio", dijeron cerca del presidenciable. Las señales de conflictividad registradas en las últimas horas, sin embargo, amenazan con complicar la paz social impulsada desde ese espacio.

Las tensiones coinciden con el reconocimiento del deterioro de los ingresos por parte de funcionarios y empresarios, pese a las medidas recientes adoptadas por Macri para paliar los efectos de la disparada del dólar después de las PASO, que llegó a cotizar a $62 y ayer cerró a $58.

El paquete oficial incluyó el descuento de $2.000 en los aportes personales a los trabajadores privados, un bono de $5.000 a los empleados públicos y la elevación del piso para pagar el impuesto a las Ganancias. Los anuncios contemplaron además la quita del IVA a los productos de la canasta básica y el incremento del 35% del salariomínimo.

La decisión de algunas empresas de otorgar una suma extraordinaria en línea con la directiva estatal generó tensión en el ámbito sindical. Eso es lo que ocurrió en Latam, luego de acordar con un sector sindical un bono por única vez de entre $14.000 y $19.000, según la categoría, para los tripulantes de cabina a partir del 16 de septiembre.

La Asociación de Tripulantes de Cabinas de LATAM (Atcepea) aceptó la gratificación extraordinaria no remunerativa en compensación por la baja de horas de vuelo en temporada baja y la menor demanda, pero el gremio rival de Aeronavegantes, liderado por Juan Pablo Brey, lo rechazó y anunció ayer medidas de fuerza para este fin de semana.

"Desde esta asociación consideramos (el bono) como insuficiente, dado el desfasaje de salario con el que contamos por correr de atrás a la inflación, la consecuente pérdida de poder adquisitivo y la falta de respuesta ante otros reclamos que  vienen de larga data", dijo la organización en un comunicado.

La empresa viene de otorgar un 25% de aumento salarial entre octubre del 2018 y abril de este año, por lo que ahora Brey exige negociar el segundo tramo del acuerdo, que va de abril a septiembre de 2019. A julio, la inflación de los últimos 12 meses había sido del 54,4%.

Detrás de la disputa salarial, hay también recelos históricos vinculados con la interna del sector. Brey lidera un sindicato de actividad alineado al camionero Hugo Moyano, mientras que Atcpea es un gremio de empresa conducido por la azafata Natalia Fenchuk, cercana al titular del gremio de personal técnico (APTA), Ricardo Cirielli.

El mecánico forma parte del Frente Aeronáutico, integrado por el piloto Pablo Biró (APLA), el jerárquico Rubén Fernández (UPSA) y Edgardo Llano, titular del personal de tierra (APA), un espacio del que Brey se mantiene alejado.

La industria es otro foco de peleas. Luego de que el titular de la UIA, Miguel Acevedo, se mostró abierto el lunes a renegociar salarios, el líder del gremio de la alimentación, Rodolfo Daer, confirmó este martes en una entrevista con RadioCaput que reabrirá la discusión en su sector, pese al cierre de fábricas, la parálisis de la producción y los despidos.

Daer participó el viernes pasado del Consejo del Salario, en donde el Gobierno definió elevar el ingreso mínimo a $31.000 ante la falta de acuerdo con las centrales obreras. Al igual que su hermano al frente de la CGT, Héctor Daer, el sindicalista de la alimentación apuesta a evitar la confrontación callejera.

En contraste con esa postura, la Federación de trabajadores aceiteros inició anoche desde las 22 horas una huelga nacional como primer paso de un plan de lucha ante la falta de respuestas de las cámaras empresarias CIARA, CIAVEC y CARBIO a la revisión de la paritaria firmada el 6 de diciembre de 2018.

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