Acepta Iguacel que tarifas de servicios deben aliviar subas

Acepta Iguacel que tarifas de servicios deben aliviar subas

REUNIÓN DE PRESENTACIÓN CON GREMIALISTAS DEL SECTOR ENERGÉTICO - El ministro recibió a los sindicalistas del rubro y les prometió estudiar un mecanismo de ajuste similar al salario.

El Gobierno estudia un alivio en el mecanismo de ajuste de las tarifas de los servicios públicos para asimilarlas a la evolución de los salarios. Se lo adelantó ayer el ministro de Energía, Javier Iguacel, a los sindicalistas del sector durante una reunión de presentación en la sede de esa cartera. El funcionario, además, prometió que no bajarán las inversiones en el yacimiento de Vaca Muerta y coincidió con el pronóstico optimista de que en dos años será posible exportar gas. 

El encuentro de ayer fue organizado por el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, para el grupo de sindicalistas que integra la Catheda, una confederación de gremios industriales de inmejorable relación con el Ejecutivo. Entre sus referentes se encuentran los petroleros Antonio Cassia (YPF) y Guillermo Pereyra (senador nacional y dirigente patagónico) y otros sindicalistas que cuentan con el beneplácito del oficialismo como Oscar Mangone (empleados del gas), Carlos Ríos (adjunto de José Luis Lingeri en Obras Sanitarias), Guillermo Moser (Luz y Fuerza), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria, por el transporte de combustible) y Juan Miguel García (estacioneros del interior). 

Aunque fue una reunión en principio protocolar el jefe de la cartera de Energía brindó algunas precisiones ante la consulta de los dirigentes. Por lo pronto ratificó que el objetivo del Gobierno es avanzar de manera paulatina pero sostenida hacia la total eliminación de los subsidios al sector. Los gremialistas, que puertas adentro e incluso en las audiencias públicas se manifestaron a favor de las primeras subas de tarifas para dotar de financiamiento a las empresas, le repitieron a Iguacel un argumento que ya le habían expuesto a su antecesor, Juan José Aranguren: que los ajustes no debían sin embargo convertirse en impagables para los usuarios. 

Al menos cuatro de los gremialistas invitados destacaron el buen clima y la predisposición del ministro para recibirlos y darles espacio. El funcionario y Cassia incluso evocaron anécdotas de fines de los '90 cuando Iguacel se desempeñaba como ingeniero recién recibido en el campo petrolero de YPF en Malargüe, Mendoza. Cuando le recordaron que su antecesor evitaba anoticiarlos previamente de las medidas que planeaba adoptar el Gobierno, el nuevo ministro les ofreció a su jefe de Gabinete, Lucas Logaldo, como nexo para aceitar la comunicación. 

La reunión había arrancado con una breve exposición de Triaca que presentó a los miembros de la Catheda (no estaba Hugo Moyano, que cuenta con un asiento en ese sello como transportista de combustible) como colaboradores estrechos de la gestión de Cambiemos y enumeró algunos casos de dirigentes que aceptaron flexibilizar sus convenios colectivos como Pereyra, en Vaca Muerta, y Sasia en las concesiones ferroviarias. 

Como devolución Iguacel llevó tranquilidad a varios de los presentes. A los ligados al sector de venta de combustible les garantizó que no habrá una merma en la provisión a las estaciones de servicio, mientras que a los de la producción de petróleo les dijo que no la reducción de recursos para la obra pública no afectará Vaca Muerta. 

Respecto de las tarifas los presentes se juramentaron no divulgar detalles de lo conversado. Sin embargo este diario pudo saber que Iguacel aceptó el señalamiento hecho por los dirigentes acerca de que los ajustes aplicados por su antecesor se habían vuelto insostenibles para una parte amplia de los usuarios y adelantó que estaba bajo análisis un esquema de alivio para los futuros aumentos con la posibilidad de atarlos a la evolución de los salarios.

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