La historia del expediente perdido que inquietaba a un gremio macrista

La historia del expediente perdido que inquietaba a un gremio macrista

Un expediente que sugestivamente se perdió dos veces en un juzgado laboral amenaza con restarle poder a la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), el gremio que lideraba Gerónimo Venegas y que selló una alianza a fuego con el macrismo desde antes de llegar a la presidencia.

Todo comenzó en 2013, cuando otro sindicato del sector recurrió al Ministerio de Trabajo para solicitar un lugar en la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA). Se trata del Sindicato Argentino de Trabajadores Horticultores y Agrícolas (Satha), que encabeza Gustavo Arreseygor, un aliado de Luis Barrionuevo . Dos años después, en 2015, Noemí Rial, la número dos de Carlos Tomada , por entonces jefe de la cartera laboral, le reconoció al Satha una ampliación de su convenio colectivo en la provincia de Buenos Aires.

La concesión de Tomada al Satha se enmarcó en una lógica política: dañar a Venegas, el histórico jefe de la Uatre, que falleció el año pasado y que se enfrentó con el kirchnerismo cuando, en 2011, perdió el control del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), una caja millonaria que administra el fondo de desempleo y que está controlada por las entidades rurales y el gremio. Venegas recuperó finalmente el timón del Renatre a partir de un fallo de la Corte Suprema de noviembre de 2015, con Mauricio Macri ya elegido presidente.

Arreseygor se mantuvo alejado de la disputa política y se aferró al reconocimiento que le otorgó en 2015 el Ministerio de Trabajo para pelear judicialmente por una silla en la CNTA, que es un ente tripartito en el que están el Estado, las entidades empresarias y los trabajadores (Uatre). El expediente se activó en el Juzgado Laboral Nº 74, donde se extravió en dos oportunidades, según los abogados del Satha y una fuente de la cartera laboral.

Lo último que se supo de la causa fue una intimación del 13 de junio de 2017 al Ministerio de Trabajo, ya durante la gestión de Jorge Triaca , para que resolviera si el Satha debía ser incluido en la CNTA. La jueza Graciela Carambia, en ese momento subrogante, hizo el pedido. Desde entonces, en el organismo laboral nadie respondió y se habla de cierto "revanchismo" contra la gestión de Tomada por los conflictos de encuadre sindical.

"Es una cuestión política: la Uatre es socia de este gobierno. Lo reconocemos como gremio mayoritario, pero no el único. Por lo tanto, deberíamos estar en la comisión agraria y en el Rentre. El juzgado está recargado de expedientes, pero estamos seguros de que hubo una mano negra", denunció Arreseygor, que redoblará hoy la ofensiva judicial contra la Uatre.

En el Ministerio de Trabajo explicaron a LA NACION que en junio de 2017, cuando salió el dictamen del juzgado, la CNTA resolvió "por unanimidad" no incluir al Satha. Eso fue lo que informó un secretario de Triaca.

Sin embargo, Ramón Ayala, el sucesor de Venegas en la Uatre y miembro de la CNTA, dijo a través de un vocero que desconocía el curso de la pulseada. Ayala no solo sabe perfectamente de qué se trata, sino que el 13 de agosto de 2015, tras el reconocimiento de Tomada al Satha, planteó la revocatoria de la concesión de dos convenios colectivos para el gremio de Arreseygor. Ayala firmó aquel trámite como secretario de Organización de la Uatre.

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