Vuelven las tensiones en la CGT: las claves ocultas de la nueva pelea interna por la reforma laboral

Vuelven las tensiones en la CGT: las claves ocultas de la nueva pelea interna por la reforma laboral

La convocatoria de Abel Furlán a una reunión para realizar un paro con movilización en febrero agitó a la dirigencia cegetista, que la semana que viene negociará con el Gobierno algunos cambios en el proyecto

Por Ricardo Carpena

La paz en la nueva CGT duró poco más de 3 meses y ahora sus dirigentes volvieron a su estado habitual, en tensión permanente y sobrevolando la ruptura. Todo comenzó hace 24 horas cuando el líder de la UOM, Abel Furlán, pateó el tablero al convocar a varios sindicatos a una reunión en la UOM para el próximo miércoles con un objetivo: realizar un paro con movilización el 10 de febrero, cuando el Senado debata la reforma laboral.

La jugada de Furlán, anticipada por Infobae, provocó forma inesperada la primera crisis interna en la CGT desde que el 5 de octubre fue elegida la actual conducción, con predominio del sector dialoguista.

La noticia causó un fuerte impacto en la cúpula de la CGT, que hasta ahora tuvo el aval de todos sus integrantes, incluso de su secretario Gremial, Osvaldo Lobato, de la UOM, para mantener la estrategia de intentar negociar con el Gobierno algunos cambios en el proyecto oficial antes de ir a una guerra total con más paros y marchas.

En la UOM dejaron trascender que Furlán, alineado con el kirchnerismo, cree que sólo si el sindicalismo gana la calle y paraliza el país podrá fracasar la sanción legislativa de una de las reformas más importantes de Javier Milei. Pero lo que está causando un creciente rechazo de sus pares es que no canalizó su reclamo orgánicamente dentro de la CGT sino que, sin previo aviso, difundió su convocatoria unilateral para decidir un paro el miércoles próximo, en un gesto de sesgo rupturista que, según señalan algunos de sus rivales, es “muy funcional al Gobierno” porque divide a la central obrera y debilita sus próximos pasos.

En las filas metalúrgicas incluso sostuvieron que Furlán anticipó su idea de apurar un paro general cuando la Confederación de Sindicatos Industriales de la Republica Argentina (CSIRA), que él integra, se reunió con el triunvirato de la CGT el 17 de diciembre pasado, un día antes de la movilización a la Plaza de Mayo dispuesta por la central obrera contra la reforma laboral.

Del lado de la conducción cegetista admitieron que Furlán propuso ir a un paro, pero que no lo acompañó el resto de sus colegas, empezando por el jefe de SMATA, Ricardo Pignanelli, que cuando el metalúrgico terminó de hablar se limitó a decirle: “No estoy de acuerdo con vos”.

Los cotitulares de la CGT Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo

Afirman que ese día el titular de la UOM hizo una propuesta desmesurada: “Tenemos que tomar la casa de las provincias que voten la reforma laboral”. Nadie lo apoyó ni lo tomó en serio y enseguida el propio Furlán pidió que no lo interpretaran de manera tan literal.

En el encuentro, salió al cruce de Furlán el cotitular de la CGT Jorge Sola (seguro), que defendió la estrategia de tratar de negociar cambios en la reforma laboral y si no logran resultados positivos lanzar más protestas, algo que también adelantaron luego los miembros del triunvirato (además de Sola, Octavio Argüello, de Camioneros, y Cristian Jerónimo, de empleados del vidrio). Este último advirtió al diario Clarín: “Si no somos escuchados, reaccionaremos con las herramientas que tenemos”.

¿Hay chances de que prospere la convocatoria metalúrgica del miércoles próximo? Una consulta de Infobae a varios líderes sindicales permite anticipar que Furlán no tendrá el apoyo amplio que imagina. Los dialoguistas que tienen mayoría en la CGT como Gerardo Martínez (UOCRA) obviamente no irán al encuentro en la UOM, pero tampoco lo harán Luis Barrionuevo (gastronómicos), Omar Maturano (La Fraternidad), la UTA ni los principales sindicatos del transporte agrupados en la CATT.

Omar Maturano quiere un paro de 48 horas, pero decidido desde la CGT

Aunque varios de ellos coinciden en que la CGT debe realizar una medida de fuerza más fuerte, la mayoría cree que la decisión debe pasar por las instancias orgánicas de la central obrera y no resolverse en forma autónoma.

Maturano, por ejemplo, es uno de los dirigentes más duros porque propone movilizarse ante el Congreso el día que se trate la reforma laboral y, además, concretar un paro de 48 horas a nivel nacional, pero dijo a Infobae: “El deber de tomar la decisión es de la CGT o debe llamar a un confederal y que salga de ahí lo que debemos hacer”.

Anticipó, además, que hará formalmente su propuesta de dos días de paro general en la tradicional comida que realizará Barrionuevo el 23 de enero en Mar del Plata y a la que está invitando dirigentes mediante un mensaje que afirma: “Este año tenemos como objetivo consensuar un documento con el apoyo incondicional a la conducción de la CGT en la discusión por la reforma laboral”.

Por eso, fiel a su estilo, el líder gastronómico fue contundente cuando Infobae le preguntó si se sumaría a la convocatoria de Furlán: “No, ni en pedo”.

También son renuentes a aceptar la invitación de Furlán referentes de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) como Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento) y Juan Pablo Brey (aeronavegantes), pese a que integran el ala dura del sindicalismo.

Hasta la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que ya no integra la conducción cegetista, advirtió que adheriría a un nuevo paro “solamente si lo decide la CGT”.

Juan Pablo Brey y Juan Carlos Schmid, de la CATT

Sí, en cambio, podrían concurrir a la UOM dirigentes combativos que no integran la CGT como Daniel Yofra (Aceiteros), Rodolfo Aguiar (ATE) y los líderes de las dos CTA, Hugo “Cachorro” Godoy y Hugo Yasky, además de Pablo Biró (pilotos), pero si no van los máximos jefes sindicales será un rotundo tropiezo del líder de la UOM.

¿Por qué se arriesga, entonces? La sospecha más firme de sus rivales cegetistas es que Furlán quiere sobreactuar y mostrarse intransigente para fortalecer su figura ante las elecciones que habrá en la UOM en marzo próximo, donde le preocupa que haya una lista opositora que competirá con él por la jefatura de la Seccional Zárate-Campana, donde desde hace 30 años que no se presentaba una nómina disidente en los comicios.

Cerca de Furlán se enojan por esa interpretación y critican a la CGT: “Tiran la pelota afuera hablando de las elecciones de la UOM cuando están tapando las negociaciones y dejan afuera a 200 gremios de la decisión de poner la fecha para el paro con movilización”.

Las dos CTA podrían sumarse a la convocatoria de la UOM

Los que no quieren al líder metalúrgico, a su vez, deslizan que “quiere hacerse el combativo” porque le ayudaría a “posicionarse mejor” ante la crítica situación laboral y salarial de la actividad, lo que multiplica el malestar de algunas seccionales de la UOM que cuestionan su gestión y su alineamiento extremo con Cristina Kirchner.

De por sí, Pablo González, líder de la Seccional Villa Constitución de la UOM y adversario interno de Furlán, acaba de tomar una decisión drástica sin esperar el aval del sindicato a nivel nacional: anunció un paro total de actividades por tiempo indeterminado desde el lunes de los trabajadores de empresas contratistas de la planta de Acindar. ¿El motivo? El despido “injustificado” de trabajadores con muchos años de antigüedad.

González sintoniza con Angel Derosso, el candidato a secretario general opositor en Zárate-Campana, que intentará ganarle la seccional a Furlán. Si lo logra, el díscolo jefe de la UOM perderá también su cargo nacional. Por eso hay tanto en juego en la reforma laboral y no es sólo por el proyecto en sí mismo sino también por el escenario en el que se ubican dirigentes como Furlán.

Gerardo Martínez, uno de los referentes dialoguistas de la CGT

Los rivales del líder metalúrgico en Zárate-Campana denunciaron ahora que el oficialismo de Furlán “ordenó retener ilegítimamente” los salarios de tres de sus dirigentes como castigo por integrar la lista opositora.

La semana que viene será decisiva. Además del encuentro rebelde en la UOM, los equipos técnicos del Gobierno y de la CGT se sentarán a analizar posibles cambios en la reforma laboral y el triunvirato cegetista, por las dudas, definirá la inminente gira por el interior para pedirles a los gobernadores de Santa Fe, Córdoba, Tucumán, Salta y Catamarca que sus legisladores no voten el proyecto oficial tal como está hoy en el Senado.

Si se logra un acuerdo, atenuando o eliminando los artículos que rechaza la CGT, habrá una reunión donde los representantes libertarios y los líderes sindicales sellarán la paz. En caso contrario, a la dirigencia cegetista no le quedará otra opción que endurecerse como Furlán.

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