Paritarias: van por todo

Paritarias: van por todo

El conflicto entre la administración bonaerense y los maestros está en marcha. Otra vez, al borde del inicio lectivo. Qué ofrece la Provincia, qué piden los gremios. Tanto unos como otros se sienten con poder. Y tanto unos como otros se sienten ganadores del conflicto 2017. En el medio, la educación.

No sé sabe a ciencia cierta cuánto tiempo se podrá extender, pero lo cierto es que el conflicto docente provincial ya comenzó, y como sucede año a año, a poco que llegue la fecha de inicio del ciclo lectivo. De un lado, la administración bonaerense, con la gobernadora María Eugenia Vidal a la cabeza. Del otro, el Frente Gremial Docente, con el uno de Suteba, Roberto Baradel, como la figura más visible.

Pero claro, lo más importante está en el medio. Los maestros, los alumnos, los padres, la educación, el futuro y tantas otras cuestiones que se relacionan directa o indirectamente. Si bien los temas a discutir son varios, siempre el más destacado es el salario, el bajo salario docente. La primera oferta, 15 por ciento en tres cuotas, no convenció a los gremios. En adelante, cada uno juega sus cartas.

Tras la primera cita, planificado o no, los representantes de los maestros prefirieron no hablar mucho de paro, pues saben que es la manera de ponerse a la sociedad rápidamente en contra, que gracias al poder de fuego de los medios masivos que juegan fuerte en favor de Cambiemos, ya tiene un pésimo concepto de la mayoría de los sindicalistas. Y justamente Baradel es uno de los blancos predilectos.

Ni lerdos ni perezosos, desde la Provincia meten presión y reiteran cada vez que pueden que la fecha de comienzo de clases es el primer lunes del mes tres. “Estamos trabajando duramente enfocados para empezar el 5 de marzo. Por eso la séptima conversación que tuvimos con los gremios en esta mesa paritaria fue un paso para avanzar en esa línea”, dijo el Director General de Cultura y Educación, Gabriel Sánchez Zinny.

Y el titular de Trabajo, Marcelo Villegas, prosiguió: “Le pedí dos cosas (a los gremios): en primer lugar que pretendíamos discutir este año en profundidad con ellos un sistema que reconociera el presentismo y que fuese parte de un acuerdo paritario. El segundo pedido fue diéramos una muestra de madurez y de buena fe negocial no supeditando el inicio de clases al cierre de un acuerdo como se hizo el año pasado”.

Más allá de las palabras, al igual que en el boxeo, el primer round suele ser de estudio, aunque en este caso, el antecedente cercano de la Ciudad de Buenos Aires le marca la cancha a la Provincia y presupone que el conflicto se hará extenso, complicado. Para sorpresa de propios y extraños, el Gobierno porteño y los sindicatos de empleados estatales cerraron la paritaria 2018 con un aumento del 12 por ciento en dos tramos sin cláusula gatillo.

Lejos, lejísimos, está ese número del pedido de los maestros de la Provincia, que coinciden en que el 15 por ciento sin gatillo es una rebaja. “Creemos que el aumento debe rondar en un 26 por ciento, pero principalmente la cláusula gatillo que asegura el mantenimiento de un salario medio y no la pérdida constante”, manifestó el Secretario General de UDOCBA (Unión de Docentes de la provincia de Buenos Aires), Miguel Ángel Díaz.

Con el micrófono apagado, una fuente del Ejecutivo, confían en la imagen de Vidal para encarar la batalla, aunque destacan que la misma nada tiene que ver con haberse enfrentado con Baradel. “No es una cuestión de marketing el salario docente”, afirma el funcionario, cuando se lo consulta respecto del “poder” que le da a la mandataria el impulso mediático (por ejemplo, Mirtha Legrand la eligió el fin de semana por sobre Macri) y los favorables números de las encuestas.

En tanto, en relación a la oferta, el discurso es similar al del año pasado. “No vamos a ofrecer más de lo que podemos dar, no vamos a ser irresponsables”, alegan desde calle 6, y añaden, mostrándose ganadores del combate 2017, que “de todos modos en las negociaciones siempre se cede, el año pasado los gremios empezaron pidiendo 28 y cerraron finalmente en 21”. Claro, el uno de Suteba dice que cobraron al final el 31 por ciento más.

“La gobernadora no tiene buena imagen porque se enfrenta con Baradel en la paritaria o porque saca la paritaria adelante, tiene buena imagen porque es coherente con lo que dice, porque está llevando adelante una transformación a lo largo y ancho de la Provincia, porque en 2 años hizo más rutas que Scioli en 8”, completa la fuente en off, aunque bien podría haber sido en on.

¿Se viene un conflicto largo? ¿Quién gana, quién pierde? “Vidal y Baradel salen ganando con la pelea, porque Baradel también refuerza su liderazgo dando una pelea contra un peso pesado, que es la principal figura, después del Presidente Macri, de la coalición gobernante. Y teniendo en cuenta su pretensión de liderar 

la CTA, aunque ganes, pierdas o negocies la visibilidad política que te da un conflicto no es menor”, opina el consultor Sergio Berensztein.

Y el propio Baradel lo siente así. Incluso, se siente con más poder que Vidal. “Pese a la campaña de linchamiento mediático, al empuje de gran parte de los medios masivos, a la plata que pusieron en las redes sociales para liquidarme, ganamos las elecciones de Suteba por más del 70 por ciento de los votos y las de Ctera por el 75 por ciento”, sostiene el referente gremial, consultado por lo dificultoso que puede resultar la batalla contra la número 1 de la Provincia.

Lejos de apichonarse, el hombre subió la apuesta. “En lo que respecta a ellos, perdieron las PASO y luego ganaron las generales por 4 puntos. Teniendo la imagen positiva más alta del país sacaron el 40 por ciento, o sea que el 60 por ciento de los bonaerenses votó en contra de las políticas de la administración bonaerense. En síntesis, bien no les fue”, torea el barbado gremialista.

La teoría es contraria en el Ejecutivo. Se remontan al conflicto anterior, en especial a eso de que por lo extenso, iba a saltar un fusible. Alguien tenía que pagar. Nada de eso sucedió. Ninguno tuvo que irse, ni el ministro de Economía, Hernán Lacunza; ni el de Trabajo, Marcelo Villegas y menos aún el de Educación, Alejandro Finocchiaro, que lejos de eso, se transformó en la cabeza de la cartera educativa nacional y por si fuera poco es elegido para ir por la intendencia de La Matanza en 2019.

Palabras, números, chicanas, respuestas. Así se transita el cercano después del primer cara a cara entre la Provincia y los representantes de los maestros. ¿Quién aguanta más? ¿Quién puede tirar más de la cuerda? ¿Si no empiezan las clases, de quién es la culpa? Esas son las preguntas para la tribuna, que unos contestarán en un sentido y los otros en el contrario. Más de lo mismo, más de siempre lo mismo. Mientras tanto, el sistema educativo, el peronista, el de Cambiemos, el de todos, no mejora ni un poco.

El salario docente 2017 en números

-Incluyendo la cláusula gatillo y las sumas cobradas por única vez, el salario docente aumentó en 2017 30,98 por ciento.

-Por ende, el aumento fue del 27,5 por ciento sin contar las sumas anteriormente mencionadas, que significaron un 3,44 por ciento.

La oferta del 15 por ciento

*UN CARGO

-Para un maestro de grado que recién se inicia el aumento equivale a 1875 pesos.

-Para un maestro de grado con 25 años de antigüedad, el aumento equivale a 2513, 64 pesos.

*DOS CARGOS

-Para un maestro de grado que recién se inicia el aumento equivale a 3750 pesos.

-Para un maestro de grado con 25 años de antigüedad el aumento equivale a 5027,28 pesos.

Un  punto porcentual

*Según los datos que maneja Suteba, un punto porcentual en masa salarial mensual es equivalente a 62.423.400,68 pesos y anualizado alcanza los 811.504.208,84 pesos.

*Con privados, el costo de 1% sería:

-Mensual: 71.944.000 pesos

-Anualizado: $935.278.000 pesos

Roberto Baradel, titular de Suteba

“El año pasado decían que no podían, pero la Gobernadora mentía, la plata estaba”

-¿Cuán lejos se está de un acuerdo?

-Hay dos posiciones enfrentadas. Lo primero que hay que remarcar es que el Gobierno le quiere bajar el salario a los docentes, pues el 15 por ciento va a estar debajo de la inflación anual. Y la otra posición es que los trabajadores no vamos a aceptar firmar una pauta a la baja. Queremos no solo no perder, sino que se mejore ese salario. En campaña, cuando a María Eugenia Vidal le preguntaron cuánto debía ganar un docente, dijo 40 mil pesos; y hoy está ofreciendo 625 pesos de aumento en un salario de 12500 pesos. Teniendo los recursos como para encarar una paritaria que procure salarios dignos para los docentes, no lo hace.

-Pese al no acuerdo, esta vez no se habló de entrada de paro docente ¿Es una manera de no ponerse a la sociedad en contra?

-Nosotros venimos reclamando la convocatoria desde diciembre del año pasado, que fue el compromiso que asumió el Gobierno. Pero nada de esto sucedió. En el encuentro de la semana pasada fue la cuarta la vez que le pedimos al Director General de Cultura y Educación que nos convoque a discutir una agenda pública de educación de calidad que abarque infraestructura, formación docente, comedores, material didáctico, etc. Una lástima que se hayan perdido dos meses y medio en los que incluso los chicos no estaban en las aulas. Otra vez optaron por llamarnos a mediados de febrero. Lo que estamos haciendo ahora es mostrarle a la sociedad que lo que dice el Gobierno es una puesta en escena, no es la verdad. No se habla de paro porque todavía no hay una decisión al respecto, no se ha convocado a asambleas. De todos modos, creemos que la Provinciatiene que demostrar que tiene la voluntad de llevar adelante una negociación seria y acordar.

-¿Es más difícil pelear la paritaria con una Gobernadora con imagen positiva que viene de ganar la elección (puede tirar más de la cuerda, digamos)?

-No, para nada. El año pasado quisieron jugar también con la imagen positiva de Vidal y el arreglo fue cercano a lo que planteábamos nosotros. El conflicto fue largo y los argumentos que la Provincia daba de entrada fueron desmentidos por ellos mismos. El primero era que la administración bonaerense no tenía plata y que por eso ofrecía el 17 por ciento en cuatro cuotas. Al final fue 21 por ciento, más 2,5 de recupero del año anterior, más dos sumas fijas que implicaron un 3,4; o sea que terminamos con un 27,4 por ciento de incremento. A esto hay que sumarle la cláusula gatillo, que hizo que el aumento se redondeara en un 31 por ciento. En síntesis, nosotros teníamos razón, el Gobierno mentía, la plata estaba. La otra mentira de la Provincia pasó por la supuesta politización del conflicto. Decían que nosotros llevábamos adelante la pelea adelante por una motivación política. Pero vaya casualidad, el conflicto se cerró dos semanas antes del comienzo de las PASO. Si hubiese sido como ellos decías, seguíamos un tiempo más.

Mirta Petrocini, titular de la FEB

“Reconocemos que ellos gobiernan, pero también tenemos para aportar”

-¿Cuál es el balance de este primer encuentro con el Gobierno en el que se habla de salario?

-Lo primero que hay que decir es que fuimos convocados el mismo día en el que fue el encuentro, no se respetó lo que se había pautado el 30 de noviembre pasado respecto de la continuidad de los cara a cara. Esto nos coloca en el mismo lugar de todos los años, que no es precisamente por voluntad de los sindicatos ni los docentes.

-¿Y la propuesta en sí? ¿Los deja muy lejos del acuerdo?

-La propuesta fue muy corta, y en tres etapas: enero, mayo y septiembre, completando así el 15 por ciento. La cláusula gatillo fue negada categóricamente, que vale recordar fue instrumentada por el Gobierno el año pasado pese a nuestro recelo. Por supuesto, hay que reconocerlo, fue un instrumento que permitió de manera tardía recuperar el poder adquisitivo. Además, sin especificaciones, se anuncia un bono, por única vez, para aquellos docentes que tuvieron asistencia perfecta en 2017. Más allá de esto, el 15 por ciento es muy poco, y más con el 1,8 de inflación solamente en enero.

-El presentismo es un tema con el que el Gobierno viene machacando desde hace un buen tiempo…

-En algunos medios dicen que nosotros no queremos discutir presentismo. No es así. Lo que queremos desde el año pasado es que se pongan arriba de la mesa todos esos números que los funcionarios manifiestan a través de los medios. La discusión tiene que ser completa. A veces hablan de números descomunales, que por supuesto generan antipatía en la sociedad. Se habla de las licencias con demasiada liviandad y las categorías son muchas, incluso algunas no significan un gasto de dinero para el estado. Hay que analizar un montón de cuestiones. Nosotros no avalamos ni excesos ni abusos. En esos casos el estado cuenta con la auditoría, los controles pertinentes y un mecanismo de sanciones.

-¿Sienten que a través de los medios el Gobierno busca ponerles la gente en contra?

-Sí, es un trabajo intenso. Toda esa energía deberían ponerla en sentarse a debatir, discutir. Y esto es imposible si no hay espacios de diálogo. Ese espacio no es de diálogo si lo utilizan simplemente para informar las decisiones de la gestión. Por supuesto que reconocemos que son ellos los que gobiernan y los que deciden, pero nosotros tenemos mucho para aportar también. Hay muy poco tiempo y mucho para hablar. No queremos hablar solo de salarios, de todo el sistema educativo, de los cierres de cursos y en algunos casos de establecimientos. Con este gobierno, con los anteriores y con los que vendrán necesitamos discutir con anticipación.

Federico Suárez, ministro de Asuntos Públicos

“Los sindicalistas deben dejar de lado los intereses políticos partidarios”

-En este tipo de negociaciones, para llegar a un acuerdo, alguien tiene que ceder... ¿Hay mucho para ceder de parte de la Provincia?

-No sé si alguien tiene que ceder. Lo más importante acá es que hay priorizar a los chicos. Esta no es una discusión entre los gremios docentes y el gobierno. El principal objetivo es poner a los chicos en primer lugar y además hacer lo mejor posible. Y lo mejor posible, estrictamente hablando de salarios, es trazar alternativas que sean viables. No podemos cometer la irresponsabilidad de comprometernos a algo que después no podemos afrontar, como pasó en 2015, que llegaron a diciembre sin plata pagar sueldos y aguinaldos.

-Baradel dice que el año pasado les mintieron, que el conflicto fue tan largo porque escondían la plata...

-Lo que nosotros vamos haciendo es tratar de acercar posiciones, pero no es que les mentimos. Hacemos el mayor esfuerzo posible. El dinero que tiene la Provincia está todo el tiempo para resolver problemas y aumentar beneficios sociales, para la gente que más lo necesita. 

-¿Es más fácil defender la oferta con la imagen que tiene Vidal?

-Esto no tiene que ver con la imagen de los políticos, la única prioridad son los chicos. Si uno analiza los resultados de las pruebas Aprender del año pasado se da cuenta dónde está la educación pública de gestión estatal de la Provincia. Más del 60 por ciento de los chicos no tienen conocimientos básicos de operaciones matemáticos, tenemos un problema. 

-¿Qué opinión le merece la figura de Roberto Baradel?

-Es una persona que tiene representación gremial, al que eligieron algunos docentes para que conduzca Suteba. Lo respeto como a cada referente sindical. Pero hay que entender que para llevar esa tarea adelante hay que dejar de lado los intereses políticos y priorizar la educación.

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