La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) confirmó que este miércoles 11 realizará un cese de actividades desde las 13 y se movilizará a la Plaza de los Dos Congresos para rechazar la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, que comenzará a debatirse en el Parlamento. La medida afectará al sector aéreo, marítimo, portuario y a los subterráneos, con el objetivo de garantizar la presencia de trabajadores en la protesta.
La convocatoria fue anunciada en una conferencia de prensa donde la organización sostuvo que el proyecto oficial “constituye una reforma regresiva” porque “avanza peligrosamente sobre derechos conquistados por los trabajadores y trabajadoras a lo largo de décadas de lucha”.
Según la central del transporte, la iniciativa apunta a “precarizar las condiciones de trabajo, flexibilizar jornadas, debilitar la estabilidad laboral y erosionar el sistema de protección social, en beneficio exclusivo de los sectores concentrados de la economía”.
Desde la CATT explicaron que cada sindicato definirá la modalidad del cese según su actividad, pero confirmaron que comenzará a las 13 horas para facilitar la movilización. “Se organizará de manera conveniente para cada una de las actividades que tenemos, y así garantizar la mayor afluencia de compañeros frente al Congreso”, indicaron.
El secretario general de la entidad, Juan Carlos Schmid, sostuvo que el proyecto “ataca derechos constitucionales”, “violenta acuerdos internacionales dispuestos por la Organización Internacional del Trabajo” y “favorece decididamente al sector empresarial”.
Además, cuestionó el argumento histórico de las reformas laborales como solución económica: “Desde hace cuarenta años se dice que modernizando las relaciones laborales vamos a terminar con el desempleo y mejorar la distribución de la riqueza. Pero esto no ha sucedido; acá hay gente que cada vez trabaja más para ganar menos”.
Schmid también apuntó al rol parlamentario al advertir que hay legisladores que “demostraron en varias oportunidades estar más permeables al poder económico y a su propia conveniencia y la de los gobernadores que al interés común de nuestra gente y de la nación”.
Por su parte, el secretario gremial Juan Pablo Brey llamó a una participación masiva y anticipó posibles impactos en los servicios: “El miércoles hay que dejar todo porque no tenemos muchas oportunidades más, movilizar todo y afectar los servicios que sean necesarios para hacer ruido desde esta confederación”.
La protesta del transporte se suma a otras expresiones sindicales en rechazo a la reforma laboral, un tema que vuelve a tensar la relación entre el movimiento obrero y el oficialismo en un contexto de caída del poder adquisitivo y discusión sobre cambios en las condiciones de contratación, indemnizaciones y jornadas laborales. El miércoles, la discusión parlamentaria tendrá su correlato en la calle, con servicios resentidos desde el mediodía y una fuerte presencia gremial frente al Congreso.


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