La grieta entre gremios dialoguistas y combativos se instaló en la discusión salarial

La grieta entre gremios dialoguistas y combativos se instaló en la discusión salarial

Los primeros acuerdos marcan las diferencias. Docentes bonaerenses y bancarios se niegan a firmar. Tensión con camioneros.

La grieta llegó a las paritarias, una definición en sí mismo para dividir gremios de buen diálogo con el Gobierno de aquellos combativos. Los que vienen cerrando hasta ahora, que son de variado porte y peso específico, acompañaron la música que propone tocar el Gobierno: 15 por ciento de suba salarial para 2018. Se alistan en este conglomerado la UTA (para todas las ramas de choferes), Obras Sanitarias, Luz y Fuerza, Tintoreros y el Sindicato de Comercio (SEC).

Con techo del 15 por ciento, cada uno de ellos negoció la cantidad de tramos, que van de dos a tres, en los que el trabajador percibirá la mejora. En este grupo hay de todo: por ejemplo el SEC, que abarca a un millón de trabajadores, y es la mayor paritaria privada si de afiliados hablamos. Roberto Fernández, de la UTA, negocia salarios con el Estado: es un gremio voluminoso, pero lo que importa es su poder de fuego, si de medidas de fuerza hablamos. Y un dato más: todos ellos adelantaron paritarias para colaborar con el Gobierno en el delineamiento del horizonte paritario.

Paréntesis: hablando de la UTA, el conflicto que se abrió con la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP), más conocido como los Metrodelegados, abre un horizonte de conflicto en las paritarias de los trabajadores del subte. El acuerdo salarial venció este 28 de febrero y a raíz del fallo de la Corte Suprema anulando su personería gremial los deja fuera de las negociaciones salariales a expensas de lo que arregle la UTA.

Esta semana será el turno de la UOCRA y el Supeh, es decir el sindicato petrolero que negocia con YPF: se estima que seguirán esta línea. Acaso los constructores, que conduce Gerardo Martínez, podrían conseguir alguna mejora por el viento de cola que impera en el sector. En este sentido, el apotegma que dicen los sindicalistas para pedir algún punto más calza perfecto: "Cada uno sabe cómo está su actividad para saber cuánto pedir". En definitiva, y aunque reina el hermetismo, ambos gremios tienen muy buena sintonía con el Ejecutivo.

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A los que les cierra la paritaria en abril es a los metalúrgicos de laUOM: "Por ahora hay charlas informales con las cámaras y no se habla de números", se anticipan ante la consulta del diario. Otros gremios de peso importante que están en lista de espera son UPCN, que acaba de accionar la cláusula gatillo por 2017: 4,8% a pagarse en cuatro cuotas hasta junio. Y a futuro se alistaSanidad.

Del otro lado de la grieta ya se posicionaron los docentes bonaerenses y los bancarios: ambos rechazan el 15 por ciento de suba. En común tienen en que ya hicieron paros. En ambos casos por ahora no hay horizonte de solución. Sergio Palazzo, de la Asociación Bancaria, viene de rechazar la última oferta del 15 por ciento a pagarse en tres tramos y con cláusula de revisión a fin de año. Los maestros están en estado de alerta y este viernes hubo asambleas en Suteba para delinear los pasos a seguir: hablamos de medidas de fuerza.

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¿Y Camioneros? Siempre negocian para junio; pero lo que pasa con los bonos que acostumbran cobrar para fin de año es una muestra de lo que se viene. El gremio tiene 20 ramas de transporte y en muchas de ellas aún deben el bono; lo que recalienta el termómetro en los Moyano. Apenas una muestra de lo que se vendrá en las negociaciones. Un ejemplo: a los recolectores porteños le retacearon el bono y dejaron la Ciudad sitiada de basura. Consiguieron cobrarlo. En definitiva, junio promete un escenario de tensión.

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