Primera cumbre del año de la CGT: asado, reclamos y tensión por los despidos

Primera cumbre del año de la CGT: asado, reclamos y tensión por los despidos

Los jefes de la central y de un centenar de gremios se reunirán hoy en Mar del Plata; existe preocupación por las reformas que impulsa Macri

 

Malestar, preocupación y catársis frente a una economía que no arranca. Puesta a punto de cara al año electoral. Y asado. Todo eso confluirá en el encuentro que Luis Barrionuevo organizará hoy, de local, para los jefes de la CGT y sus pares del universo gremial.

Será, como todos los años, en Mar del Plata, esta vez en el hotel Presidente Perón, del gremio de los gastronómicos. Estarán los tres jefes de la CGT unificada -Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña- y sus tres antecesores en tiempos de división: Hugo Moyano, Antonio Caló y el anfitrión, Barrionuevo.

Aunque informal, para ellos y para los secretarios generales de un centenar de gremios que también están invitados, será el primer cara a cara de un año de incertidumbre económica latente y elecciones legislativas en el horizonte. Un combo complejo.

La cumbre empezará, a las 11, con una reunión de mesa chica entre "los seis" y los representantes de otros gremios que juegan fuerte en la CGT: Andrés Rodríguez (UPCN), Roberto Fernández (UTA), Omar Maturano (maquinistas) y Sergio Palazzo (bancarios), entre otros.

Después llegarán los informes de Schmid, Daer y Acuña y del jefe de los petroleros, Guillermo Pereyra, protagonista del acuerdo con el que Mauricio Macri inauguró su política de revisión de los convenios colectivos de trabajo, que en los papeles, busca mejorar la productividad y atraer inversiones.

Aunque hay sindicatos, como el de la construcción y el de los mecánicos que ya están avanzando en la adaptación de sus convenios, en la CGT todavía impera la desconfianza. La sombra de la flexibilización, que también alienta el proyecto oficial para revivir las pasantías, atraviesa el ánimo de la central.

A esa preocupación se suma el malestar instalado por los despidos que, como durante todo el año pasado, siguen golpeando sobre todo a los metalúrgicos, los obreros de la construcción, los textiles, los trabajadores del plástico y los gráficos, entre otros gremios.

De hecho hoy, ya en el plenario, los jefes de los sindicatos más afectados por el parate económico expondrán la situación particular de sus sectores.

"Los empresarios incumplieron el compromiso de no despedir durante 90 días y la intervención del Gobierno para garantizar ese acuerdo ha sido de bajísima intensidad", bramó Schmid. El jefe del gremio dijo que los despidos y suspensiones "se dan a diario" y también alertó por la modificación de los convenios. "El Gobierno está empezando al revés. Los problemas de la economía y de la producción no se arreglan cambiando los convenios", advirtió a LA NACION.

El pacto del que habla Schmid se firmó en noviembre pasado, en una de las reuniones de la mesa de diálogo que comparten la Casa Rosada, los empresarios y la CGT. Preveía evitar despidos hasta marzo próximo. El cese laboral de unos 200 trabajadores de una fábrica de computadoras de la firma Banghó, conocido anteayer, es la pieza más reciente de ese rompecabezas hasta ahora interminable.

Hoy, mientras circulen morcillas, chorizos, papas fritas, ensalada y el asado, claro, también habrá tiempo para hablar de paritarias. El Gobierno ya dejó trascender que pretende que los aumentos salariales de este año no superen el 20 % y que los gremios que perdieron porque las subas que acordaron quedaron por debajo de la inflación hagan borrón y cuenta nueva y acepten la pauta inflacionaria oficial.

La CGT ya rechazó el plan oficial y prevé avanzar en el corto plazo. Uno de los que ya avisó que no piensa aceptar la muerte de los acuerdos retrospectivos es Barrionuevo. Los gastronómicos sumaron el año pasado un aumento de 34% y no cobraron bono. "Estamos siete puntos abajo de la inflación que reconoció hasta el Gobierno así que, antes de hablar del aumento de este año vamos a tener que ver cómo recuperamos esa diferencia", ratificó a LA NACION el jefe de lo que fue la CGT Azul y Blanca. Tampoco los metalúrgicos recibieron un plus de fin de año. El gremio que conduce Caló discutirá salarios en abril.

El asado servirá, también, como antesala de la reunión de consejo directivo que la CGT tiene agendada para el jueves próximo. Por ahora, a la espera del próximo encuentro de la mesade diálogo prevista para el mes que viene, en la central no tienen previsto pedir audiencia con Macri, aunque la falta de señales de reactivación y la persistencia de los despidos podrían revertir el panorama.

Las cartas empezarán a repartirse hoy, entre carne, buen vino y el clásico cierre con helado.

Gremios docentes no aceptarán un aumento del 18%

LA PLATA.- Ante la inminente llegada del mes de febrero, ya sobrevuela la posibilidad de que no se pongan en marcha las clases, ya que los gremios docentes anticiparon el rechazo a la oferta del 18 % de incremento salarial que presentaría el gobierno bonaerense en las negociaciones paritarias. Para la secretaria gremial del Suteba, María Laura Torre, esa cifra "se ubica muy lejos" de las aspiraciones de los maestros provinciales.

"No vamos a empezar a discutir el salario 2017 hasta que no nos garanticen la recuperación del 8% al 10 % de poder adquisitivo que perdimos en 2016, y hasta que el 100 % de los educadores cobren hasta el último peso que les deben", advirtió la dirigente gremial. En tanto, la Dirección General de Cultura y Educación confirmó que la discusión paritaria comenzará en los primeros días de febrero.

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