Acuerdos paritarios: ¿cuáles son los gremios que ganaron y perdieron contra la inflación?

Acuerdos paritarios: ¿cuáles son los gremios que ganaron y perdieron contra la inflación?

- El conflicto de los trabajadores de fábricas de neumáticos reabrió el debate sobre la pérdida de poder adquisitivo de los asalariados en relación con la evolución de la inflación. 

Por: Mariana Leiva - José Giménez.

- De acuerdo con un relevamiento de Chequeado entre los gremios con mayor cantidad de afiliados, la mayoría de los acuerdos paritarios quedaron por encima de la inflación acumulada a septiembre. Sin embargo, la situación del salario muestra un deterioro en los últimos 5 años.

- La paritaria de los docentes es la que más le gana a la inflación en estos primeros 9 meses, mientras que el acuerdo de los camioneros -que se reabrirá este mes- es el que se ubica más por debajo.

Diferentes conflictos entre sindicatos y empresas registrados en el último reavivaron el debate sobre la evolución del poder adquisitivo de los asalariados frente a la inflación, si se toman como referencia los acuerdos paritarios vigentes.

Al analizar los acuerdos paritarios de los 5 principales gremios en términos de afiliación (Comercio, UOCRA, UATRE, UOM y CTERA), sumado al Sindicato de Choferes de Camiones (Sichoca) y los aceiteros, que suelen ser una referencia para otras negociaciones, se observa que la mayoría de las paritarias se ubican por encima de la inflación acumulada a septiembre, que se estima será de aproximadamente del 60% según los datos del INDEC y las previsiones del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

En esta nota, repasamos los acuerdos paritarios de los principales gremios y cómo estos evolucionaron con respecto a la inflación.

¿Cuáles son las paritarias que más y menos perdieron contra la inflación?

La mayoría de los gremios de la Argentina alcanzaron acuerdos paritarios que, en el acumulado a septiembre, se ubican por encima de la inflación.

Para el relevamiento, Chequeado tuvo en cuenta el sueldo básico de diciembre de 2021 (en la mayoría de los casos, donde esa información se encontraba disponible) y lo alcanzado para septiembre de 2022, y lo contrastó con la inflación registrada en el período, según los datos del INDEC y las previsiones del REM del BCRA. Además, y para poder hacer la comparación correcta, no se tuvieron en cuenta los beneficios adicionales.

Entre los trabajadores que le ganan a la inflación en estos primeros 9 meses del año, se encuentran los docentes enrolados en la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), que conduce el sindicalista afín al kirchnerismo Roberto Baradel, quienes incrementaron su poder adquisitivo real en un 11,3% entre febrero y septiembre, si se considera que un salario inicial de maestra de grado pasó de $ 41.250 a $ 70.000.

Asimismo, los empleados de comercio -representados por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys) y cuyo titular es Armando Cavalieri- acumularon un avance del 10,3% de su poder adquisitivo luego de descontar la inflación. El salario básico más los aportes no remunerativos (es decir, aquellos que no se contabilizan como aportes para la jubilación futura) para un cajero Categoría A pasó de $ 71.795 a $ 131.350.

Los trabajadores metalúrgicos, representados por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que lidera Abel Furlán (ex diputado nacional por el Frente para la Victoria), ganaron un 5% de poder adquisitivo: el salario pasó de $ 49.092 a $ 85.535 toma como referencia la categoría Salario Básico de un Técnico de 2°.

Lo mismo ocurre con los trabajadores de la construcción -agrupados en la Unión de Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), cuyo secretario General es Gerardo Martínez- ya que el jornal de un oficial especializado de la Zona geográfica B pasó de $ 385 a $ 659, por lo que, aún si se descuenta inflación, el ingreso real subió un 3,2%.

En el caso de los trabajadores aceiteros, nucleados en la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines y que son liderados por Daniel Yofra, el salario (se toma como referencia un obrero categoría E) pasó de $ 110 mil en diciembre de 2021 a $ 184 mil en septiembre de este año. De esta manera, si se descuenta la inflación del mismo período, el salario real se incrementó un 0,8%.

Por el contrario, los trabajadores bancarios, que son representados por el gremio La Bancaria y cuyo secretario General es Sergio Palazzo (diputado nacional por el Frente de Todos), perdieron entre diciembre y septiembre un 0,5% de su poder adquisitivo, si se considera la inflación: el sueldo básico inicial (más participación en ganancias) pasó de $ 122.304 a $ 201.925. Es importante aclarar que el gremio alcanzó el jueves un nuevo acuerdo paritario, que establece un incremento salarial del 94% total, en línea con la proyección de una inflación de 95% para todo 2022.

Haciendo el mismo cálculo, los camioneros -agrupados en el Sindicato de Choferes de Carga que conduce Hugo Moyano-, perdieron casi 14% su poder adquisitivo. Pasaron de un sueldo básico de $ 56.390 en la categoría Conductor de Primera a $ 80.840. Es importante tener en cuenta que el gremio iniciará negociaciones este mes.

Por su parte, el salario de los peones rurales, enrolados en la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) que lidera José Antonio Voytenco, en la categoría Salario Peón General pasó de $ 52.570 a $ 90.238 entre diciembre y septiembre, es decir, bajó un 7,5% si se descuenta la inflación en ese período.

El poder adquisitivo, a nivel general

Pese a lo que muestra el panorama 2022, la situación del salario muestra un deterioro en los últimos 5 años. El Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo de la Universidad Nacional de San Martín (CETyD/UNSAM) -que dirige Matías Maito-, estimó que el poder adquisitivo de los asalariados del sector privado se encuentra en niveles de fines de 2019 (año que acumulaba un descenso de 20 puntos porcentuales con respecto a agosto de 2017).

El indicador de pérdida de poder adquisitivo elaborado por el CETyD se ubicó en junio en 81,8 puntos, sobre la base de agosto de 2017. De esta manera, la medición se mantuvo casi estable con respecto a mayo (82 puntos) y se alejó del máximo del año registrado en enero (82,5).

De hecho, el Índice de Variación Salarial publicado el jueves por el Índice Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) estableció que el salario privado real cayó entre enero y julio (último dato disponible) un 2,7% y un 1,3% interanual. Además, el RIPTE (remuneración promedio sujeta a aportes) también cayó, cerca de 1 punto, en lo que va del año. Esta medición incluye a la totalidad de los trabajadores asalariados registrados.

Maito, director del espacio en el que el ex ministro de Trabajo de la Nación (2003-2015) Carlos Tomada (Frente para la Victoria) es director honorario, destacó a este medio que, en este contexto de alta inflación, “se está produciendo un acortamiento de los plazos de las paritarias, es decir, cada vez se negocia más veces por año para evitar perder mes a mes contra la inflación”. Y agregó: “Además, también aumenta la dispersión salarial, dependiendo del poder de negociación de los sindicatos”.

Por otra parte, el director del CETyD marcó que, pese a que esta situación en algunos momentos se agrava, “el nivel de conflictividad laboral en términos históricos es bajo ya que la crisis económica actúa como un gran disciplinador, e incluso los acuerdos paritarios están incluyendo cláusulas de paz social en la que las empresas y los trabajadores se comprometen a agotar los mecanismos de negociación”.

Por su parte, Carlos Martínez, economista e investigador docente de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), señaló a Chequeado que “la discusión paritaria tiene un problema estructural: los incrementos se fijan en base a la inflación pasada y, en un contexto de inflación creciente, siempre termina perdiendo el trabajador”.

El especialista planteó como segunda cuestión que “la aceleración de la inflación hace que todo el tiempo se estén implementando mecanismos o cláusulas de revisiones en los acuerdos paritarios, y eso es una fuente de conflictividad permanente”.

Varios gremios tienen previstas revisiones paritarias entre octubre y noviembre próximos, por lo que los economistas advierten que la discusión entre los gremios y las cámaras empresariales “será permanente” mientras se mantenga este contexto inflacionario.

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