El congreso cegetista para renovar autoridades se hará el 5 de noviembre en Obras Sanitarias. Se aprobó en una reunión que tuvo discursos críticos de Abel Furlán y Juan Carlos Schmid.
Por: Ricardo Carpena.
No hubo guerra declarada, pero sí algunos misiles direccionados en medio de apelaciones a la unidad. Así transcurrió esta tarde el encuentro del Consejo Directivo de la CGT, que aprobó el cronograma electoral: el 18 de septiembre se reunirá el Comité Central Confederal, que deberá convocar al congreso para renovar autoridades del 5 de noviembre, en el estadio de Obras Sanitarias.
Se preveía que en la reunión, realizada en la sede de Azopardo 802, iban a exponerse las fuertes diferencias que existen entre el sector mayoritario de la CGT y la fracción kirchnerista, pero finalmente no hubo discusiones a los gritos, aunque sí intervenciones críticas de algunos dirigentes del ala dura contra la estrategia cegetista.
Uno de los que planteó sus cuestionamientos elípticamente fue Abel Furlán, el titular de la UOM enrolado en el kirchnerismo, que pidió definir un programa para que la nueva CGT tuviera una actitud de confrontación contra el Gobierno y reclamó que haya presencia cegetista en los ámbitos de discusión.
Algunos miembros de la conducción de la CGT que se reunieron esta tarde en Azopardo 802
Pese a que se trata de un crítico de la cúpula cegetista que exige más dureza contra Javier Milei, el discurso del líder metalúrgico fue en un tono medido y respetuoso. De todas formas, Furlán habló y se fue casi enseguida.
Aun así, el secretario adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez (UPCN), integrante del sector mayoritario, le respondió con cierta dureza al justificar y reivindicar todo lo que hizo la central obrera desde que asumió la administración libertaria: “Cuando tuvimos que ir a la Justicia, lo hicimos; cuando tuvimos que negociar, lo hicimos, y cuando tuvimos que parar y salir a la calle, también lo hicimos”.
El otro orador que marcó sus diferencias es Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), titular de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), cuyos integrantes se habían reunido antes para consensuar la postura que llevarían a la CGT.
Abel Furlán, titular de la UOM
Aunque se preveía que el dirigente iba a ser más duro, su intervención fue moderada sin dejar de marcar diferencias. Tras afirmar que “los dos últimos triunviratos fracasaron porque nunca terminaron completos” (en alusión a su propia renuncia y a la de Pablo Moyano), Schmid dijo: “No es que la CGT no haya hecho nada, pero me parece que a veces fallamos en la velocidad”, en alusión a la continuidad de las medidas de fuerza.
Otra intervención destacada fue la de Julio Piumato (judiciales), que destacó la postura inflexible de su gremio porque este viernes hará su paro número 44, en este caso por considerar insuficiente el aumento salarial del 1,9% otorgado por el Gobierno, y cuestionó con severidad a Vanesa Siley porque, según dijo, fue quien le “rompió su gremio”. Esa dirigente, alineada con La Cámpora, creó un sindicato paralelo al de Piumato llamado SITRAJU y Cristina Kirchner la ubicó otra vez como candidata a diputada nacional para las elecciones de octubre.
También habló Cristian Jerónimo (empleados del vidrio), uno de los que suenan para integrar el futuro triunvirato de la CGT, quien pidió un reconocimiento para la tarea de Héctor Daer (Sanidad) como cotitular cegetista, ya que este dirigente anunció que no seguirá en ese cargo.
Juan Pablo Brey y Juan Carlos Schmid, dirigentes de la CGT y líderes de la CATT
El propio Daer cerró el encuentro con un repaso de los 9 años en que se desempeñó como miembro del triunvirato de la CGT, tras lo cual fue aplaudido por sus colegas, que lo rodearon para abrazarlo en su última reunión de Consejo Directivo de la CGT como uno de sus cotitulares.
Esta vez, a diferencia de lo que sucedió en el asado de SETIA que se hizo este miércoles, casi toda la dirigencia cegetista estuvo presente en la reunión del Consejo Directivo. Por ejemplo, no fue Luis Barrionuevo (gastronómicos), pero sí los dirigentes de su sector que integran la CGT, como Carlos Acuña (estaciones de servicio); Daniel Vila (Carga y Descarga), Oscar Rojas (maestranza) y Roberto Solari (guardavidas), entre otros.
Además, asistieron los independientes Gerardo Martínez (UOCRA) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), más aliados como Sergio Romero (UDA), Rodolfo Daer (Alimentación) y Jorge Sola (Seguro). También, Juan Pablo Brey (aeronavegantes), Víctor Santa María (encargados de edificios), Laura Lorenzo (SMATA), Guillermo Moser (Luz y Fuerza) y Graciela Aleñá (viales).
Héctor Daer presidió esta tarde su última reunión de la CGT como miembro del triunvirato
La sorpresa la dio el Sindicato de Camioneros: no estuvo Hugo Moyano, pero sí Octavio Argüello, miembro del triunvirato cegetista, y “Huguito” Moyano, hijo del líder gremial, que integra el equipo de abogados de la CGT y es flamante candidato a diputado nacional de Fuerza Patria.
Ahora, con el cronograma aprobado, se reforzarán las negociaciones de los distintos sectores sindicales para definir el esquema de conducción y los nombres que liderarán la CGT que se elija el 5 de noviembre.
La CGT puso en marcha el proceso de su renovación de autoridades, el 5 de noviembre
Hay un principio de acuerdo entre los principales sectores de la CGT para que continúe un triunvirato con miembros como Cristian Jerónimo, Jorge Sola y quizás Maia Volcovinsky (judiciales), pero en las últimas horas pareció que todo ese esquema deberá rediscutirse.
Es que un aliado como Armando Cavalieri (Comercio), por ejemplo, no se opone a un triunvirato, pero cree que allí debe haber dirigentes de “gremios representativos”, en una crítica a los nombres propuestos por sus colegas del ala mayoritaria de la CGT. Y Barrionuevo, por su parte, insiste en que debe haber un “unicato” al frente de la CGT y que el gran candidato es Gerardo Martínez, que no quiere saber nada con volver a ocupar ese cargo.
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