La oposición a la CGT unificada no logró articular una central alternativa

La oposición a la CGT unificada no logró articular una central alternativa

Venegas y Viviani rechazaron el Congreso y amenazan con una nueva central. Palazzo no aceptó los cargos y se fue.

El Congreso Nacional Ordinario de la CGT donde quedó formalizada la conducción del triunvirato de Carlos Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid estuvo amenazado hasta último momento por el rechazo de varios gremios importantes, pero que sin embargo no lograron articular una central alternativa como amenazaban.

El más fuerte opositor a la central unificada fue el macrista Gerónimo “Momo” Venegas, que al mismo tiempo que las CGT se reunían en el estadio de Obras Sanitarias, organizó un encuentro con un grupo de sindicalistas como el taxista José Ibarra y el docente bonaerense Miguel Díaz para anunciar que impugnan el Congreso.

Más tarde, presentaron la impugnación ante el ministerio de Trabajo sosteniendo que el Congreso está "viciado de nulidad" ya que, de acuerdo al Estatuto, "no se puede llevar a cabo la elección de un triunvirato, ya que dicha figura no está prevista en la Carta Orgánica".

En rigor, la razón por la que el dirigente rural no se suma a la nueva central es porque rechaza a los integrantes del triunvirato, dos de los cuales son legisladores del Frente Renovador (Daer y Acuña). “Quieren entregar la CGT al massismo”, se quejó Venegas, que dice tener el respaldo de 68 gremios.

El “Momo” aclaró que no piensa armar otra CGT ("no somos un grupo de rebeldes"), al referirse a las fuertes versiones que circularon en las últimas respecto a las posibles tratativas con el sector de Omar Viviani, que conduce el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), para el armado de una central más cercana al Gobierno de Macri.

El problema para Viviani es que varios de los sindicalistas que componen el MASA mantienen una posición más distante del Gobierno, como los peronistas Alberto Roberti (Petroleros) y Oscar Romero (Smata), ambos del bloque de Diego Bossio en Diputados. Otros que se destacan en ese espacio son Sergio Sasia (Ferroviarios), Norberto Di Próspero (Asociación del Personal Legislativo) y Guillermo Moser (Luz y Fuerza).  

El MASA aclaró que no se sumaría al Congreso de la CGT porque la actual conducción “intenta violar” el Estatuto para conformar el triunvirato ya que se convocó el mismo día al Congreso Ordinario y el Congreso General Extraordinario, aunque aclararon que no impugnan a los elegidos. En una solicita -con apenas un párrafo de críticas al Gobierno-, el sector de Viviani se quejó porque la conducción no se abrió a un sector más amplio, aunque en realidad su objetivo real era imponer a Sasia como candidato de unidad.

Palazzo se fue pero no rompe

El tercer sector disconforme con el triunvirato es el del bancario Sergio Palazzo, que asistió al Congreso de Obras, expresó sus quejas contra la conducción y por la no convocatoria a un paro nacional, y se retiró junto a los sindicalistas de la Corriente Federal, un grupo mayormente conformado por dirigentes kirchneristas.

El secretario general de la Asociación Bancaria pretendía que la conducción colegiada se ampliara a cuatro miembros y ocupar el cuarto lugar, pero la idea fue rechazada por Moyano y los suyos. Palazzo tomó la palabra este mediodía y anunció que rechazaba la Secretaría de Finanzas que le ofrecieron para sumarse al Consejo Directivo, aunque la Corriente Federal seguirá siendo parte de la central. "Es una mesa muy chica para un espacio muy grande", lanzó.

 Moyano, Lingeri y Barrionuevo

"Hay una posición mayoritaria para un triunvirato, pero no hay una apertura que contenga a todos los espacios. Nos quedamos en la CGT pero no aceptamos cargos", señaló Palazzo, con un discurso picante que generó revuelo en un Congreso que hasta allí venía tranquilo. El bancario recalcó además que "más de cien gremios, que es casi la mitad del movimiento obrero no está dentro de la unidad". 

En rigor, con la presencia de Palazzo y su grupo, el Congreso arrancó con 1650 de los poco más de 2200 congresales acreditados, los cuales representaban a unos 130 de los 213 gremios de la confederación. Luego del desplante, se contaban a unos 1582 congresales para iniciar la votación, es decir algo más del 70 por ciento del padrón. 

La posición del bancario fue compartida por algunos históricos de la CGT, aunque sin levantar polvareda. Es el caso de Ricardo Cirielli, de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), que no aceptó ningún cargo en la conducción en desacuerdo con el triunvirato, al considerar que no servirá para fortalecer a la CGT frente al Gobierno, y porque no integraron a todos los gremios.

Más allá del revuelo y las quejas, la oposición no logró mellar el poder de Moyano y los gremios más importantes, que después de las discusiones se repartieron los cargos más relevantes. 

Además del triunvirato, Andrés Rodríguez (UPCN) será secretario adjunto y Pablo Moyano (camioneros) secretario gremial. Por su parte Armando Cavallieri (Comercio) quedó al frente de la Secretaría de Relaciones Institucionales, Omar Plaini (Canillitas) como secretario administrativo, Omar Maturano (La Fraternidad) en Políticas de Empleo y Gerardo Martínez (Construcción) como secretario de Relaciones Internacionales, entre los cargos más importantes.

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